Prólogo

El Estrecho de Gibraltar es un brazo de mar de unos 15 km. de ancho que separa Europa de Africa. Su profundidad es de unos 350 m. aunque hay simas bastante más profundas. El contacto con las aguas atlánticas superficiales, que entran, y las aguas mediterráneas, que pasan en profundidad, se manifiesta por la presencia de una “capa de salto”, o corrientes, que se hunde progresivamente hacia el oeste. El volumen de flujo que entra y sale se estima en1.000.000 de m3/s por término medio, pero experimenta grandes fluctuaciones que guardan relación con las variaciones de la presión atmosférica. La coctelera del Estrecho, cuando se convierte en tobera de escape alternativo de las presiones y vientos del Atlántico y del Mediterráneo, crea condiciones metereológicas variables en cuestión de horas. Son tan difíciles de predecir que llegan a desorientar a los capitanes de transbordadores y pesqueros, aun llevando años cruzándolo a diario.

El Estrecho, desde el punto de vista político, está controlado por tres países: España, Marruecos e Inglaterra. Y existen en él cinco ciudades importantes en relación al lugar estratégico y comercial (Algeciras, Gibraltar y Tánger), histórico (Tarifa), militar (Ceuta y también la misma Gibraltar). Siendo, también, estas ciudades lugar tradicional de contrabando. A pesar de formar parte de tres estados distintos, desde el punto de vista geográfico, económico y cultural, la zona del Estrecho responde a una misma región natural en cuanto a siglos de historia “compartida”, recursos económicos similares -agricultura y pesca-, y el mismo microclima de constantes vientos.

Además de viento, en esta franja de unos 15 km. de ancho -como hemos mencionado- y un Km. de largo, pasa de todo: se cruzan las tablas de los deportes nauticos -windsurfing y funwind-; un gaseoducto que trasporta gas desde Argelia y atraviesa todo el término municipal de Tarifa; unos 400 aerogeneradores en la actualidad pero en proyecto casi 3.000 (entre las comarcas del Campo de Gibraltar y La Janda); rutas migratorias de aves que pasan el invierno en Africa y el verano en Europa además de las de atunes que ha dado lugar desde siglos -en las dos orillas- a la pesca tradicional llamada Almadraba; un cable de 400.000 voltios -proyecto de Red Eléctrica de interconexión España-Marruecos- que tuvo al pueblo de Tarifa en “guerra” durante dos años; una media de más de 250 barcos diarios -entre ellos unos 80 petroleros hacia, o desde, el Golfo Pérsico-, una cantidad indeterminada de submarinos nucleares que tienen sus dos bases en Gibraltar y Rota, junto a contenedores y ferrys además de los pesqueros -y entre ellos los dedicados a faenar en los tres caladeros importantes de pesca del voraz (el besugo de la pinta que nos comemos en cualquier asador del País Vasco) que son la base económica de cientos de familias en ambas orillas. Y a todo este trasiego hay que añadirle el apuntado del narcotráfico, otra de las bases económicas, o economía sumergida, de la que viven cientos de familias en las dos orillas con sólo retirar los fardos de la costa, como ocurre en Barbate con los llamados “busquimanos”, o piratas en el más literal sentido de la palabra, que le quitan la mercancía, en la misma playa, ya a los propios contrabandistas o a la Guardia Civil cuando intercepta los fardos de droga. Y, finalmente, el también apuntado tráfico de pateras, de sur a norte, con tráfico ilegal de personas.

Todos estos datos nos dan una idea de la complejidad de este “espacio de conflicto” que es el Estrecho de Gibraltar, espacio de cruce y puerta sur de Europa, aunque cerrada para todos los “desposeídos” de un continente. Históricamente ha sido lugar fronterizo y fortificado como patentiza la misma arquitectura y la toponimia de los lugares cercanos: Vejer de la Frontera, Jimena de la Frontera, Chiclana de la Frontera. Y como lugar fronterizo ha sido habitual zona de contrabando; si nos remontamos a la memoria reciente del lugar aparece la figura de las matuteras (mujeres de clase social humilde que sustentan la economía familiar con los “pases” ilegales ya de tabaco, queso de bola o leche en polvo) que han dado paso a otras figuras que ya no se dedican al estraperlo -como se llama en la zona al contrabando- con los productos mencionados, ni con las medias de nylon o la penicilina, sino con los seres humanos ya que este tráfico ilegal está aportando grandes ingresos a las mafias hasta el punto de que al ser ya más rentable que el de hachis se están reconvirtiendo.

Con el Tratado de Schengen y la Ley de Extranjería tanto la frontera del Tarajal (entre Ceuta y Marruecos) como la del mar se han convertido en fronteras: eléctrica una, controlada por sofisticados rádares la otra, y vigilada permanentemente por patrulleras y helicópteros. Una frontera en la que se están propiciando situaciones que violan los más elementales Derechos Humanos como es el derecho a la vida.

La inmigración africana pasa, cuando menos, por el tratamiento injusto y desfavorable que se les da a muchos ciudadanos de los países de dicho continente, por el mero hecho de que los gobiernos de Europa no consideran el exilio por razones económicas al mismo nivel que el político, ocultando con ello el expolio al que han sometido al continente con las políticas coloniales ejercidas a lo largo de los últimos siglos.

Lo cual genera cientos de muertos y desaparecidos. Del 96 al 99 fueron hallados en la costa española del Estrecho 121 cadáveres, cifra que ha aumentado considerablemente en el 2000, sin contar los que aparecen en la costa marroquí.

Las mafias ponen cupo a la emigración. No cualquiera puede pagar las 200.000 pts. de media que supone pasar en patera. Además es cupo porque no todos los que salen llegan: entre enero y agosto del 99 la Guardia Civil ha detenido a 1.163 emigrantes en el Campo de Gibraltar, en el 98 detuvieron a 2.416 y en el 97 a 2.075. Como dato de la regularidad y crecimiento del fenómeno las siguientes cifras dadas por la policía: el número de extranjeros detenidos en las costas gaditanas el verano del 2000 es seis veces superior al de apresados el año anterior. Sólo en los meses de junio y julio fueron detenidos 2.171 indocumentados. Hay mafias que acuerdan cinco viajes para, así, garantizarse cuatro viajes más del mismo “pasajero”.

La construcción de pateras también es parte de la economía sumergida del Estrecho, además del mercado negro de zodiacs y motores. Y son tantas las pateras requisadas que ya no caben en los almacenes de la Guardia Civil, por lo que en Ceuta se ha iniciado un proyecto para “reconvertirlas” ya que sumergidas pueden formar arrecifes para la cría de abadejos. Mientras tanto, y esto ya no es tan cómico, el estado español está llevando a cabo una inversión de 25.000 millones para “fortificar” la frontera: quizás, cuanto más difícil sea pasar más beneficio habrá para las mafias, al subir el precio de la patera. La "prohibición" genera riqueza ilegal.

¿Por qué se dan situaciones como ésta? ¿Cuál es la situación en Marruecos y en Argelia? La misma pregunta habría que hacérsela con respecto a los otros países subsaharianos -como Sierra Leona, Nigeria, etc.- de donde proceden otros flujos migratorios.

El politólogo francés de origen argelino Sami Naïr titula uno de los capítulos de su libro Mediterráneo Hoy 1, “Unas desigualdades que dan miedo”. En dicho capítulo plantea que, antes que económico, el problema de los países de la orilla sur mediterránea es humano. En primer lugar, el sur está en plena expansión demográfica. El problema reside, no tanto en el cambio demográfico sino en el contexto socioeconómico en el que éste se da. En resumen, el sur no tiene los medios económicos necesarios para llevar a cabo su expansión demográfica. Los países de la orilla norte representaban en 1990 el 42% de la población ribereña del Mediterráneo; la orilla sur totalizaba un 36% y el 22% restante correspondía a la orilla este. En el año 2.000, la orilla sur representará el 44% de la población total, frente a un 34% de la orilla norte y un constante 22% de la orilla este.

A este desequilibrio cuantitativo habrá que añadir un parámetro cualitativo: en la orilla sur, la  población es masivamente joven: la franja que va de 0 a 24 años evolucionará hasta alcanzar del 55% al 60% en el periodo 1990-2.015. En 1992, los menores de14 años representaban entre un 12 y un 25% de la población total del Mediterráneo del norte, mientras que en el Mediterráneo sur y este representaba un 47%. En esa fecha, los grandes exportadores de mano de obra (Turquía, Egipto y el Magreb) sumaban entre el 35 y el 50% de jóvenes menores de 14 años. De ahí, la enorme rapidez del aumento del paro en los países del sur: un 53% de aumento en 10 años frente a solamente un 9% en el norte.

Nos encontramos que “el norte no tiene los elementos demográficos para su crecimiento económico” y que “el sur no tiene los elementos económicos para su crecimiento demográfico”. Motivo por el que el tema de la emigración ilegal en el Estrecho de Gibraltar es uno de los graves problemas entre las dos orillas y una presencia constante del drama humano, que deja rastros de ropas y zapatos abandonados, cuando no de cadáveres anónimos, en los cincuenta kilómetros de costa desde Algeciras hasta Barbate.

El tema de la inmigración, y el marco político-económico del Estrecho, ha motivado a una serie de artistas como Terry Berkowitz, Pedro G. Romero, Miguel Benlloch, Federico Guzmán, Raimon Chaves, Alonso Gil, Javier Andrada, Pepa Rubio y José Luis Tirado. Frente a la realidad que en dicho espacio transcurre ellos han creado unas ficciones que proponen otras miradas y otras maneras de pensar, más allá de las impuestas por las ambiguas razones de la Unidad Europea. En los diferentes procesos de la elaboración de las obras he trabajado, junto a BNV producciones, directamente con estos artistas.

Hay otros, además de los que acabo de mencionar, con una obra magnífica plena de humor y mirada crítica, en un intento de resignificar el espacio fronterizo del Estrecho: Tod Slaughter, Sebastián Lowsley, Rogelio López Cuenca, Jorge Dragón, Francis Gomila, o ya a través de la imagen cinematográfica Valeriano López y Carlos Conde, o a través de la escritura Nieves García Benito que, en su libro Por la vía de Tarifa,  relata en una serie de cuentos la odisea de unos hombres y mujeres en su busca por encontrar, al otro lado del mar, un mundo mejor. “Escritos desde primera línea de playa, en estos relatos a modo de gran fresco o de película coral cosida trozo a trozo, hay gente de carne y hueso, parábolas de la vida real, confidencias de fugitivos, retazos de fronteras y de geografías humanas”2. O Juan José Téllez que acaba de publicar Moros en la costa3. O Hassan Bouzzidi4 que, en la novela corta que en la actualidad escribe, sigue la tradición oral, tan rica en el mundo árabe, para narrar las diferentes historias de unos jóvenes marroquíes que llegan a Tánger con el mismo objetivo: cruzar el Estrecho. Otras publicaciones sobre el tema -ensayo y narrativa- están apareciendo en el mercado editorial. Igualmente, la producción cinematográfica y en vídeo está aportando diferentes perspectivas 5.

Por el hecho de haber compartido la motivación, el lugar y proceso de trabajo de los artistas mencionados en primer lugar, presentamos en este número 00 de Parabólica, en torno a “Centro, Periferia y Frontera”, los documentos de las obras que han realizado sobre el Estrecho6: su “travesía” en este espacio fronterizo y periférico, y su acción “pirata” para sabotear un “orden” impuesto por el poder central que decide y legitima lo que es legal o ilegal. Frente a ello cabe diferentes acciones, entre ellas las de unas obras críticas con intención de deconstruir el discurso manipulador sobre la inmigración y participar en un trabajo de co-desarrollo de las dos orillas.

El Estrecho de Gibraltar, espacio híbrido.

Es el mismo Estrecho de Gibraltar, como espacio híbrido, el que ha propiciado el encuentro de producciones de artistas, en torno a unos hechos y experiencias que exigen estrategias de “desplazamientos” y trabajar con el concepto de piratería como metáfora de las múltiples apropiaciones que se producen en la re-construcción de la identidad y la cultura contemporánea, como expresa Julián Ruesga en el enunciado de su propuesta “Espacios Piratas”7 con la que busca indagar en la periferia de la cultura.

Como referencia de esta propuesta recordamos los análisis neoanarquistas del poeta norteamericano Hakin Bey sobre las “utopías piratas” del siglo XVIII, y a partir de dicho análisis la llamada a la creación de Zonas Temporalmente Autónomas8 como forma de arte vital y generación de espacios desde los cuales poder actuar.

El Estrecho, visto tanto como espacio híbrido como Zona Temporal Autónoma, ha sido, y es, el escenario donde se están encontrando un grupo de artistas plásticos que indagan en los “espacios de conflicto”, trazando un cruce de redes en el espacio y en el tiempo; claman por permeabilizar el espacio límite de la frontera y se resisten a las cartografías oficiales haciendo del Estrecho un espacio osmótico a la vez que ámbito de creación. Dibujan otros “mapas” o filman otras líneas y cotas para tratar de desentrañar los intereses que configuran fenómenos, entre otros, como el de la inmigración. Parten del contexto que motiva y genera las obras, además del discurso cultural que analiza nuestra realidad discontinua plagada de fenómenos como los que protagonizan los desplazamientos demográficos que están ocurriendo en el planeta, con la consiguiente emigración y el nuevo estado de miles de ciudadanos -el de refugiado, exilado, fugitivo...-.

Diversos artistas plásticos, así como cineastas, escritores, músicos o activistas políticos, de diferentes países (mejicanos,  canadienses, estadounidenses, cubanos, dominicanos, marroquíes, libaneses....) articulan su discurso en torno al concepto de frontera ya de un modo literal o alusivo, en torno a ese espacio de tránsito y tierra de nadie que permite la “piratería”; pero volviendo a Hakin Bey: "como un seductor no un violador, un contrabandista no un sangriento pirata".

Algunos ejemplos tan emblemáticos como rotundos podrían ser: las imágenes de El Roto en la prensa diaria de nuestro país; los ensayos sobre la cultura de la frontera del mejicano Carlos Monsivais; la narrativa sobre la emigración como la ha tratado el también mejicano Carlos Fuentes en el espléndido relato La frontera de cristal; la imagen, difundida por las agencias de prensa, del intelectual palestino, y profesor de literatura comparada en la Universidad de Columbia, Edward Said en la frontera entre Israel y Líbano lanzando piedras contra la verja que separa ambos países.

Obras y actos simbólicos que patentizan la creencia en que todas las culturas nacen de un encuentro de culturas distintas, de la hibridación.

Documentos

TERRY BERKOWITZ. LA MISMA TIERRA

Propuesta: Acción de intercambio de territorio entre España y Marruecos como un símbolo de intercambio cultural. Dos pateras llenas de arena (de una playa de Tarifa y de una de Tánger) se encontrarán en medio del Estrecho de Gibraltar donde intercambiarán sus cargamentos.

Porque las divisiones y los límites nacionales son imposiciones arbitrarias...

Porque en las culturas cortadas por barricadas invisibles prevalecen costumbres de raíz común...

Porque todos, en cualquier parte, soñamos los mismos sueños...

La acción se tenía que haber realizado el 24 de junio de 1997, podemos seguir diciendo lo que escribió la misma Terry para el catálogo que documentó la obra presentada en el marco del proyecto Almadraba9: ¿Puede ser que la idea de un intercambio de arena de una orilla del Estrecho a otra represente una amenaza para un gobierno? Todavía estamos esperando recibir el permiso de las autoridades marroquíes. Gracias a todas las agencias responsables en Marruecos: por recordarnos el poder del arte.

PEDRO G. ROMERO. WORK. EL TRABAJO: VIRGEN DE LA LUZ

Propuesta: No hay más que atender a la guerra del cable, la resistencia de la población de Tarifa a que el cable de transmisión eléctrica España-Marruecos pase por su término, para comprender cómo sigue vivo el mito del robo de los bueyes de Geriones. La importancia estratégica del Estrecho es algo evidente pero debe señalarse cómo un factor nuevo entra en el juego. Los habitantes de ambas márgenes toman conciencia del valor geopolítico y quieren decidir sobre ello. La población del norte marroquí como principales disidentes de la monarquía alauita. Los yanitos marcando distancias con respecto a España, pero también con respecto a la Gran Bretaña. Y ahora en Tarifa, una población que, más allá del milenarismo de las posiciones ecologistas o de los varios economicismos del sector turístico, pretende definir sobre su presente para no volver a ser víctimas de la historia otra vez. Sobre las conflagraciones históricas se plantea la pieza Virgen de la Luz. Tomando como línea de actuación el tendido eléctrico se pretende colocar en algunas de las torretas unos artefactos (cinco en el lado marroquí y cinco en el español) que describan las guerras, batallas y conflictos que tuvieron al Estrecho como escenario. El mecanismo se describe como: documentación de acciones, objetos e imágenes emparentadas con los Judas, tradición que fabrica un monigote de trapos para luego maltratarlo, ahorcarlo, quemarlo o estallarlo.

Se construyó un artefacto, se colocó en una torreta cercana a Prado del Rey (al norte del Estrecho, en la misma provincia de Cádiz) y se documentó fotográficamente. Junto a otras fotografías de esta acción, que era una parte de los cinco núcleos que componían El Trabajo, se presentó en una exposición simultánea en las dos orillas del Estrecho, también en el marco del proyecto Almadraba: Sala Instituto Cervantes (Antigua Biblioteca Española), Tánger/Sala Antigua Cárcel Real, Tarifa. 12-31 julio 1997.

LOCAL CULTURA

Los artistas Miguel Benlloch, Federico Guzmán, Alonso Gil y Raimon Chaves, como colectivo denominado Local Cultura10, plantearon una propuesta común de “Campaña promocional en torno a la vida cotidiana”, en Ceuta durante los meses del verano. La idea parte de utilizar los medios de las artes plásticas para reorientar las lecturas de lo cotidiano. La propuesta se compone de diversos elementos que se presentan en tres pateras y un coche, pintado asimismo como barca, a modo de espacios expositivos que se concentran y expanden en una unidad móvil que se instala en el coche-patera. Es una propuesta unitaria que se autoorganiza a partir de elementos autónomos, con el objetivo de organizar una flotilla metafórica de desembarco dentro de la nave del Museo Marítimo de Ceuta.

MIGUEL BENLLOCH. OSMOSIS

Propuesta: Una micro-exposición en una patera, bajo el título, inspirado en una frase de Juan Goytisolo, “La mirada de los demás forma parte del conocimiento global de nosotros mismos”, a partir de la colaboración de artistas que han trabajado con el marco de referencias del Estrecho o de otros ámbitos fronterizos (Rafael Agredano, Ahmed, Pilar Albarracín, Javier Andrada, Farida Benlyazid, Manolo Cuervo, Jorge Dragón, Faidi, Angustias García e Isaías Griñolo, Alonso Gil, Victoria Gil, José María Giro, Guillermo Herrera, Abraham Lacalle, Rogelio López Cuenca, Preisswert, Antonio Perumanes, Pepa Rubio, Carmen Sigler, José Luis Tirado). Unir las miradas en los vértices que separan los continentes africano y europeo y en los conflictos que en ellos se producen; conformar un poliedro fruto de los procesos osmóticos que se crean en el choque de corrientes con distinta intensidad. Junto a las obras, una performance y una banda sonora, titulada Local Cultura: Mi x ti = (zaje), donde se cruzan las distintas energías depositadas señalando que la realidad es la estela dejada en el cruce de los individuos: un espacio sonoro como metáfora de los conflictos y las armonías. Y una acción, con un traje de espejos, para capturar dichas energías y el haz luminoso del Faro de Ceuta con el fin de reorientar hacia otros ámbitos del deseo y crear zonas de reflexión alternativa sobre los diversos fenómenos migratorios del entorno.

FEDERICO GUZMAN. PROMOCIONA TU VIDA COTIDIANA

Propuesta: Coche pintado como si fuera una barca, y dotado de un sistema megafónico, lumínico y de documentación visual con lo que se elabora un programa de radio del mismo título. La unidad móvil retransmite sonidos ambientales, músicas de sirenas, entrevistas, reportajes. La idea es reconducir el automóvil de la carretera al agua, cruzar la frontera y pasar la aduana, verlo pasar fugazmente todas las mañanas, aparcarlo como una cabina de teléfono o un kiosko de helados. La esquina del movimiento.

RAIMON CHAVES. TUMBA LA BARCA

Propuesta: Formas metafóricas de derribar un muro a partir de un conjunto diverso de herramientas desparramadas por una patera. La pieza, concebida como una intervención en la arquitectura, habla de los problemas de la estetización de la violencia.

ALONSO GIL. INFONIA DEL SUENÑñÑO

Propuesta: Barca configurada como un salón oriental en cuya popa hay un bazar de relojes desde donde se proyecta un fonoevento con 200 despertadores de Ceuta, sincronizados para que sus alarmas suenen en una sinfonía-trance-composición. La vida cotidiana en directo.

La performance de Benlloch y el concierto de despertadores de Gil se presentaron en la nave del Museo Marítimo y Archivo de la Autoridad Portuaria de Ceuta, el 24 de julio de1997. La exposición de las 4 barcas estuvo abierta desde esa fecha hasta septiembre del mismo año.

JAVIER ANDRADA. COMO EL VIENTO EN LA RED

Desde principios de la década de los 90 Andrada inicia una serie de relatos fotográficos en diversos países como Méjico, Egipto, Cuba; en este último país fue testigo, en el verano del 94, de la crisis de los balseros documentando un proceso vital polarizado en el cruel antagonismo dentro/fuera. En el 95 pasa unos meses en Elejido conociendo la forma de vida, los "cortijos" donde viven y los trabajos y los días de los emigrantes magrebíes. Meses más tarde recorre la costa de Tarifa fotografiando los restos -pateras estrelladas contra las rocas, chilabas, bolsas de ropas...- desparramados entre los cantos rodados de las calas del Estrecho. De esos viajes y experiencias: el deseo de quitarse la ropa del propio país de uno, de borrar el apellido y las naciones, porque “los estados-nación nos deforman” y el proyecto de exposición Como el viento en la red11. La faceta de fotógrafo se complementa, en este proyecto, con la escritura de unos cuentos publicados en el catálogo.

PEPA RUBIO. GHURABA y SEGUNDA MANO12

Ghuraba. Los sueños que me llevan, una escultura-instalación que narra el “viaje”, cargado de emociones, de la inmigración clandestina -la de los magrebíes a su paso por el Estrecho de Gibraltar- a través de la transformación de ropas y objetos -carteras, ramas, trapos, bolsas...- que representan los restos del naufragio o las huellas del viaje, encontrados y recogidos en las playas; también narra ese “viaje” a través de las fotos tomadas en el proceso del proyecto que parte del encuentro con lo “extraño” (uno de los significados de la palabra árabe Ghuraba) y de la idea de acercamiento y comprensión de los deseos que nos invaden y de los sueños que nos llevan, a unos y a otros.

La artista realizó un trabajo fotográfico de documentación y, a su vez, una recogida de materiales y ropas para abordar el trabajo de estudio en una primera fase de selección y manipulación de dichos materiales.

Ya transformados en objetos, o elementos de la escultura-instalación, cristalizaron en un mosaico múltiple y tridimensional: la representación de una habitación dentro de otra creando un espacio íntimo o jardín interior al que se accede a través de la mirada, de la complicidad del espectador y del deseo de compartir con éste la percepción de un espacio de conflicto: de un espacio de silencio. En el mismo una pared plagada de “relicarios” construidos con los objetos encontrados, en otra un mural representando un paisaje idílico o “paraíso”, copiado de la portada de un cuadernillo con números de teléfono que abandonó un "mojaito" en la playa.

Y en una tercera pared, un panel fotográfico que narra el viaje de la luz a la oscuridad. En el suelo de la habitación, una alfombra -objeto doméstico por excelencia del habitat y la forma de vida magrebí- con la forma símbolo de la mano de Fátima (la baraka o suerte) tejida con las ropas -jerseys, pantalones, calcetines...- recogidas en la playa.

Un imaginario simbólico sobre una cultura compleja, y en transformación, y unos fenómenos de emigración -política y económica-, igualmente complejos, que son parte de nuestra vida cotidiana y de nuestra memoria.

Segunda Mano  retoma parte del mismo material recogido en la costa, y acumulado en el estudio como la espuma de los días, para la elaboración de diferentes esculturas.

JOSE LUIS TIRADO. ESTRECHO y PARALELO 36 13

Estrecho, una colección de pinturas y dibujos, realizada en el año 92, sobre el fenómeno de la inmigración ilegal. Paralelo 36 es el título de una escenografía en la que transcurre una performance (de Miguel Benlloch) y, asimismo, de un vídeo sobre el mismo hecho de la inmigración en la frontera sur de Europa.

Para Tirado, "si despojáramos al lenguaje teatral de todas sus apoyaturas (texto, actores, escenario...) nos quedaríamos con la esencia del espectáculo: el conflicto, intereses enfrentados; en términos teatrales, protagonistas y antagonistas, los que realizan la acción y los que la reciben. El Paralelo 36 es una frontera, la que nos toca de cerca en este lugar: el Estrecho de Gibraltar. Pero podría ser también cualquier otra de las muchas trazadas en el planeta. En todo caso, la frontera levantada para que los desposeídos -antagonistas- no dejen de interpretar el papel previsto por el orden mundial". En Paralelo 36 los protagonistas -el público- actúan fuera, alrededor del escenario, puesto que ya no se trata sólo de representar -denunciar- el drama (aunque debamos seguir insistiendo), sino de plantear -elegir- nuestro papel en el segundo acto de esta tragedia, en la sociedad del espectáculo; el teatro, como convención de la representación, se manifiesta de múltiples maneras.

En Paralelo 36 el público se representa a sí mismo y se contempla en un cuadrilátero de espejos en el que hay 240 zapatos de inmigrantes, recogidos en la playa. El Paralelo 36 discurre a lo largo de ellos y de nosotros mismos.

El vídeo es una versión en lenguaje audiovisual de la escenografía.

En una primera parte, se superponen imágenes de la inmigración clandestina sobre otras del imaginario dominante que genera nuestra actual sociedad del espectáculo a través de los medios de comunicación y la publicidad; en una segunda, la animación de objetos -zapatos que simbolizan el flujo migratorio- ofrece el contrapunto a una representación entre el documento y la poesía callejera a ritmo de música rap.

El Estrecho, en proceso.

En el proyecto Almadraba (1997) trabajamos en el Estrecho de Gibraltar, considerándolo como espacio histórico, mítico, sociocultural y económico, pero principalmente como espacio fronterizo y de conflicto. Con este proyecto buscamos un diálogo crítico entre el arte y el desarrollo posindustrial, entre el arte y la mundialización del mercado y la cultura, entre el arte y las nuevas tecnologías, entre el arte y el lugar del ser humano en la sociedad actual. Desde entonces no han dejado de  crearse obras en torno a este espacio fronterizo, como algunas de las recién mencionadas. Y otras que continúan los cruces culturales expandiéndolos hacia otros espacios del Mediterráneo y del mundo árabe: Rogelio López Cuenca, tras una estancia en Túnez donde ha investigado sobre la creación del imaginario del "orientalismo", está desarrollando un proyecto en proceso bajo el título El paraíso es de los extraños 14. Anteriormente había realizado obras sobre la inmigración en el Estrecho en diferentes soportes (adhesivos, etc.) y un vídeo con una imagen fija del horizonte marino sobre la que, fundidas, aparecen y desaparecen diferentes imágenes extraídas de los mass-media  (prensa, publicidad, folletos de agencias de viajes) alusivas al mar -las vacaciones de cruceros, la patera de emigrantes, la regata, la policía en el puerto...15.

Asimismo, Valeriano López tras el cortometraje en animación Estrecho Adventure, en 1996, -de obligada referencia- ha realizado el proyecto Aldea Fatal  a partir de la constatación de que sólo para las poblaciones del primer mundo las fronteras están abiertas y el mundo globalizado. En un vídeo, titulado como el conjunto del proyecto, unas palmeras con un nudo en su tronco y golpeadas por un fuerte viento simbolizan “unos paraísos atados a sí mismos, encerrados, sin salida, y azotados por huracanes como los diversos expolios a los que se han visto sometidos los países sureños y el efecto devastador de sus deudas externas”16.

También mencionar el proyecto que Jorge Dragón está desarrollando en ciertas áreas del Mediterráneo -Oriente Medio y Estrecho de Gibraltar-. Asimismo el vídeo documental del reportero Javier Bauluz  que ha tenido una gran difusión al haberse pasado en los informativos de Tele5, las fotografías del periodista gráfico Fernando García, y las actividades que se desarrollaron en el campamento de frontera17 ubicado en Tarifa el pasado verano. Y por último mencionar la reciente creación, también en Tarifa, de la Plataforma ciudadana Emigración sin muertes.

No nos extendemos en estos últimos trabajos que, de algún modo, junto a los anteriores se van a documentar en el marco del proyecto Transacciones18.

Epílogo

El 16 de julio de 2000 se celebró, un año más, la festividad de la Virgen del Carmen. Salí en un barco de vela a unirme a los festejos que tienen lugar a la caída de la tarde en el puerto de Barbate. En un barco de pesca -el Nautilus- engalanado con guirnaldas de luces y banderines de colores navegaba la Virgen acompañada por un gentío que paseaba por la cubierta del barco con botellas de fino -el vino, una vez más, patentiza que estamos ante un acto religioso, como también así lo dejan notar las autoridades eclesiásticas que, junto a otras de mar y tierra, protagonizan la celebración-. Otras muchas embarcaciones, con más fino, jamón y silbatos, completan el festejo. La bendición de las aguas del Estrecho, que ese año por el fuerte viento de levante reinante se reduce a las del puerto ya que el viento impide navegar más allá de la bocana, se acompaña de la ofrenda de flores, que el levante rápidamente desparrama, y de la salve marinera. Tras los cantos se oye la petición a la Virgen “de un buen acuerdo pesquero con Marruecos”. Una luna redonda y naranja centellea como los cohetes lanzados desde el mar a la vez que es testigo de la surreal petición. Los mismos ritos se sucedieron ese mismo día en los puertos de Tarifa y de Algeciras.

Hoy, más de un año después, ya fuera de la liturgia de la celebración y abandonados sus símbolos, el temor de los pescadores a que no se renovara el acuerdo con Rabat es una realidad; antes ya habían manifestado que “el sector pesquero ya no se cree nada”, en palabras del responsable de las cofradías de pescadores de Andalucía, que reconoció su pesimismo ante la negociación entre la Unidad Europea y Rabat para la renovación del acuerdo pesquero.

Tampoco han cambiado las cosas en el tema de la emigración ilegal en el Estrecho sino que han empeorado, habiéndose producido nuevas muertes y un aumento del tráfico, poniéndose en evidencia la actual ley de extranjería.

Todo esto no impide que se sigan celebrando manifestaciones litúrgicas y que el arte siga creando otras narrativas y contrapuntos, por un lado a esa misma liturgia tan cíclica como inmovilista que quiere operar en los milagros y, por otro, a una narrativa oficial igualmente inmovilista.

Tarifa, julio 2000-Sevilla noviembre 2001.

 

El prólogo de este artículo está escrito en colaboración con Nieves García Benito.

Notas

1. Sami Naïr. Mediterráneo hoy. Entre el diálogo y el rechazo. Icaria, Barcelona.

2. Fragmento del prólogo de Juan José Téllez al libro Por la vía de Tarifa. Ediciones Calambur, Madrid 1999, 2º edición 2000.

3. Moros en la costa. Juan José Téllez. Editorial Debate, 2001.

4. Hassan Bouzzidi, de origen bereber, estudia Ciencias Políticas en la Universidad de Granada y reside en Algeciras.

5. Documentación de vídeos sobre el tema se recoge en el capítulo "El borde de una herida. Emigrantes y refugiados tras el Estrecho" del catálogo Plurales identidades: Africa negra, cuyo programa de cine fue comisariado por Juan Guardiola para la Diputación de Granada.

6. Los documentos de estas obras, con parte del texto, se han presentado anteriormente en el nº 78 de Papers d´Art, Girona 2000.

7.  El proyecto en proceso "Espacios piratas" de Julián Ruesga comenzó con un taller en Bogotá en 1997, siguió en Buenos Aires y Xalapa y continuará en Veracruz y Santiago de Chile.

8. Hakin Bey. Temporary  Autonomous Zone (TAZ). Traducción al castellano, Zona Temporal Autónoma (ZAT), de Federico Guzmán........Guadalupe Sordo. Edición BNV producciones, Sevilla/Página Abierta, Madrid, 1996.

9. El proyecto multidisciplinar Almadraba, comisariado por Corinne Diserens y por mí, producido por BNV, se celebró entre el verano del 97 y el invierno del 98. Las obras que crearon los artistas están documentados en el catálogo, patrocinado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras con la colaboración de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y editado por Carta de Ajuste-BNV producciones/Carta Blanca, Sevilla 1998.

10. Local Cultura también se desarrolló en el marco del proyecto Almadraba.

11. La exposición organizada por el área de cultura de la Diputación de Sevilla, se presentó en las salas del Museo de Arte Contemporáneo, 1997.

12. Las obras están documentadas en el catálogo Ghuraba, editado por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla 1999, y en el folleto Segunda Mano editado por la galería Magda Belloti, noviembre 1999.

13. Las obras están documentadas en el catálogo Estrecho, galería Pablo del Barco, Sevilla 1992, y en el folleto Paralelo 36  editado por el Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz, octubre 1999.

14. La exposición El paraíso es de los extraños se presentó en las salas de la Diputación de Granada, enero 2001. Un taller con el mismo título impartirá en enero de 2002 en Arteleku, Donosti, y posteriormente en Sevilla en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en el marco del proyecto UNIA arte y pensamiento, producido por BNV.

15. El vídeo se presentó en la exposición, comisariada por Kevin Power, El poder de narrar. Espai d´Art Contemporani de Castellón, julio 2000.

16. Aldea Fatal se presentó en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), comisariado por Margarita de Aizpuru. Sevilla, junio 1999.

17. El campamento era, en parte, una de las actividades organizadas por Las Agencias (talleres entre artistas y colectivos que trabajan desde la óptica y el activismo social y político) en el marco de Experiencias. Barcelona Art Report 2001.

18. El proyecto en proceso Transacciones, también en el marco de UNIA arte y pensamiento, que estoy desarrollando actualmente, tendrá una primera fase en la primavera de 2002.

El Estrecho desde España
El Estrecho a vista de pájaro
Emigrantes desembarcando en las costas de Tarifa
Patera en El Estrecho
El Roto
PEDRO G. ROMERO. Work. El trabajo: Virgen de la Luz
MIGUEL BENLLOCH. Osmosis
FEDERICO GUZMAN. Promociona tu vida cotidiana
ALONSO GIL. Sinfonia del sueño
PEPA RUBIO. Ghuraba y Segunda mano12
JOSE LUIS TIRADO. Estrecho y paralelo 36 13