Arquitectura sin firma por y para una población en movimiento
Top Manta en Barcelona

J. Alejandro Garay Pineda

Bien sabemos que transitamos por una época determinada en gran medida por el flujo -que no la fluidez-, la movilidad y el desarraigo: tiempo de migraciones, de movimiento continuo, de desanclaje. Tanto por arriba como por abajo el movimiento deviene un imperativo. El último capitalismo, generador de la mayor concentración de riqueza y de la absoluta diseminación de la pobreza, conduce a la deslocalización, a la absoluta movilidad, a una ineluctable flexibilidad. Tanto para quienes pertenecen a las altas esferas, como para los que poco o nada tienen, el desplazamiento se torna irremediable. La diferencia se encuentra en las libertades y posibilidades que tienen unos para hacerlo, y regresar cuando les plazca, y en la paradójica necesidad-imposibilidad que se cierne sobre los otros.

Si convenimos en que este fuese uno de los zeitgeist representativos de la época, ¿hay en nuestras ciudades alguna arquitectura que refleje y/o atienda las demandas de una gran parte de la población cuyas características son la permanente movilidad y la extrema escasez de recursos?, ¿o es que la ciudad no quiere reconocer en plenitud sino únicamente determinadas “presencias”?

La ideología dominante impone modalidades de ocupación del territorio frente a las cuales los intentos de inserción de los excluidos –el simple hecho de procurar su propia existencia-, devienen prácticas de resistencia.

En tiempos de museificación de loscentros, de dispersión y tematización de lo urbano; en medio de la proliferación de arquitecturas de firma, de arquitecturas de epidermis llamativas y vistosas -emblemas poderosos de la cultura de consumo y estrategia para la venta de las ciudades-, las poblaciones itinerantes -los migrantes por necesidad, no habiendo sido reconocida su plena existencia, buscan tanto espacios intersticiales en los que asentarse, tales como cajeros automáticos, plazas, solares, pisos deshabitados o incluso, cuarteles abandonados; como el desarrollo de estrategias y dispositivos que les permitan ser y estar al interior de las condiciones extremas del capitalismo global. Más allá de las grandes renovaciones territoriales, al interior de la ciudad hay otras presencias manifiestas que generan transformaciones que aún siendo instantáneas, tienen una efectividad que invita a la reflexión.